Comentario de texto Lola Pons
Tema: Reflexión sobre el cambiante concepto de la envidia
Envidia - Lola Pons
El periodo de pandemia fue extremadamente caótico para todas los que nos hemos visto obligados vivirlo por los azares del destino. Lola Pons, por supuesto, también ha tenido que sufrirlo y, en este artículo, comparte los pensamientos que le provoca el encontrarse ante el aislamiento global que supuso la crisis del virus del COVID. La normalidad y cotidianeidad, ahora abruptas por un temido intruso, antagonista a la salud, dieron un vuelco completo, llevando a más de una persona al completo descontrol y a la nostalgia por una vida que, si bien estaba próxima, parecía que estaba a una distancia galáctica de nosotros.
Resulta verdaderamente chocante la anécdota inicial del texto, las palabras de aquél alumno que "envidiaba las lágrimas de los demás" han rebotado en mi cabeza como una lanzamiento de balón prisionero, dejándome asombrado y herido a partes iguales. Es sorprendente cómo la poesía puede brotar de los lugares más inesperados, de los sentimientos más crudos, de las verdades más crueles. La envidia puede ser un catalizador de nuestros deseos, desearíamos poder volver a los bares, volver a abrazar, tocar la verde naturaleza de un prado, recolectar unas bellas flores, llorar... Y esos deseos se manifiestan de forma perjudicial cuando vemos que otros sí pueden hacerlo. La envidia no es mala ni buena, la moralidad se encuentra en las acciones que cometemos impulsados por ella, es ahí donde debemos plantarnos delante del espejo y esperar el juicio de la conciencia. La envidia nos puede llevar a la perdición, pero también nos puede inspirar. Esa "retroenvidia" que comenta Lola Pons puede cumplir ese propósito, pues añorar los tiempos mejores nos incita a recrearlos y a vivirlos con el doble de alegría cuando alcancemos esas situaciones en el futuro.
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